¿Por qué Fondenor?
Existen distintos factores que limitan o reducen las oportunidades de desarrollo económico de la Región de Antofagasta.
Por una parte, el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) fue creado para distribuir recursos más equitativamente a regiones, pero en la práctica y por diversos factores la región que más recursos recibe de este fondo es la Metropolitana, en desmedro de las regiones extremas, brecha que ha aumentado en los últimos años.
Además de recibir menos recursos por concepto de FNDR, la región de Antofagasta tiene un costo de la vida mucho mayor que la región metropolitana, lo que en las estadísticas oficiales se subestima, lo cual perjudica a los habitantes de la región ya que el IPC se toma como referente para muchas decisiones económicas tales como reajustes de remuneraciones, arriendos y pensiones alimenticias, así como actualización monetaria de activos fijos o financieros, entre otros.
Esta subestimación del costo de la vida de la región de Antofagasta conlleva a un error en la estimación de su nivel de pobreza, lo que se conoce como sesgo informativo, que provoca una pérdida para la región por un monto de alrededor de 380 millones de pesos anuales en fondos del FNDR no asignados, lo cual analizaremos en detalle.
Adicionalmente, la alta tasa de conmutación laboral incide negativamente en las pérdidas de la Región; como gran parte de la ocupación de la región gira en torno a la minería, sector donde se trabaja principalmente con sistema de turnos, alrededor de un 10% de la fuerza laboral viene de otras regiones y se llevan su salario para gastarlo en su región de origen, por lo que se producen millonarias pérdidas para la región de Antofagasta, las que producen un efecto negativo en las tasas de empleo.
Estas desigualdades detalladas en este estudio, requieren medidas urgentes que puedan compensar a la segunda región donde se han invertido muchos recursos por parte de los privados que aceleran la velocidad de explotación de las riquezas, aumentando su producciones anuales, lo cual va en desmedro de la cantidad de años de poder vivir de la extracción de estos recursos no renovables, en palabras más simples, pan para hoy pero hambre para mañana, aunque queda en evidencia que los habitantes de la 2da región no alcanzan a percibir esta bonanza y peor aún no existe un resguardo para el momento que se acabe el mineral.







